lunes, 11 de noviembre de 2019

Dictado del corazón, poesía sin edición

Sabía que encontraría más rosas en la libertad de días con lluvia, de soles ausentes, de humedad Sonora en el ambiente... Sabía que encontraría más caminos; que algunos darían miedo, otros serian demasiado prometedores para ser reales, sabía que encontraría miles de ramas una vez cortará ese gajo que quedó desierto...

Sabía que daría miedo dar el paso a un lado y alejarme de todo eso que me prometía un alma segura en un tiempo detenido, de una promesa que me obligaba a cumplir... sin embargo sabía también que todo eso que le pedía al universo estaba acompañado de una dura y difícil decisión... cambiaría el sueño seguro de una vida que siempre añore, por mil probabilidades menores pero más valientes, todo lo que ahora tengo en un momento siempre lo intuí... en el fondo de mis sueños, en el lejano terreno de lo platónico, es extraño lo sé... pero así fue: un lugar... un trabajo... un premio... un hogar... quién buscará mi arte...

Ahora, justo ahora, repito una y mil veces la palabra sueño y todo esto tiene un extraño sentido dentro de todo este universo paralelo... un día estaré lejos de aquí pero más cerca de mí... valdrá la pena arriesgarlo todo, conocer de nuevo la felicidad de aprender cada día algo nuevo, la alegría de salir de casa, la alegría de trabajar en cosas mil veces más humildes pero con mil veces más corazón y dedicación lejos de todos los egos.

Todo esto que hoy parece tan lejano, así como mis sueños al universo se hará realidad... Gracias porque sin este miedo no le habría pedido al mundo algo mejor y algo más noble... Algo bueno.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Un laberinto más...

Cómo gritarle al papel las palabras que nadie escucha...
Cómo llenarse de fuerza cuando has visto tantas veces el corazón callar...
No deberían las palabras pensarse demasiado...

Cada parte de nosotros mismos no debería ser sólo vagones que se ocultan del camino, deberíamos ser como la propia respiración...
Tan calmados, tan tranquilos, como una nube clara en un día sin temores...
Pero ahora, justo ahora todo parece algo nublado.

Nadie quiere ocultarse de sus propios pasos, pero mostrar las huellas de tantos años puede hacer que una llama como siempre se apague...
El miedo a dejar pasar el pasado, el miedo a que pase de nuevo, el miedo a que el paso no pase jamás...
Olvidar el amor... Olvidar el amor de mi vida.. Miedo a esconder las lágrimas para no robar las sonrisas de otros... Miedo a esconder el brillo que queda en tus ojos para no endeudar las manos que no quieres tomar.

Sólo queda llorar en las líneas y secarse en el firmamento, haber si el camino al amor de tu vida se hace corto, mientras pasan los largos años y quizá La sonrisa esporádica y pasajera te borre al menos por instantes los miedos.

lunes, 14 de octubre de 2019

Cuento del poema perdido

Me dormí recordando un poema que había hecho hace algunos años atrás... Hoy no me despertaron Los ladridos de mi perro a los vecinos, La verdad quería seguir durmiendo, la verdad no quería escribir nada biográfico, sólo quería sentir el verso libre, eufórico, eterno y desenfrenado.

Me despertaron mis ganas de escribir y mis recuerdos sobre aquel poema que hablaba sobre el paso de los años, hablaba sobre las líneas nuevas que se marcan en la piel, como cuando escribes fuerte con lápiz sobre el papel, hay cosas que ya no se pueden borrar y sin embargo llena de alegrías desconocidas para mí en aquel tiempo, me sentía feliz porque ahora de tanto sonreír y con una mayor musicalidad, decía que tenía hoyuelos en las mejillas de tanto reír.

Cumpliendo años aquel día escribía sobre esos tabúes y esos temores que la sociedad nos quiere imponer sobre el paso de los años, intentaba concluir con la ayuda de mis últimos acontecimientos en el hospital, que la vida es un milagro y no podemos contar en reversa y que todas sus huellas en nosotros deben ser como un lienzo, una obra que se va dibujando con los años...

domingo, 13 de octubre de 2019

Nueva era

Al despertar de una nueva era con un sol presente y un firmamento cargado de nubes donde es posible aún distinguir figuras, se despierta el corazón inquieto, se cierne sobre la vida la pregunta, se hace un inventario de recuerdos y se busca entre tantas cosas que los años han acumulado, un abrigo seguro para el corazón.

Hay entre las dudas una gran certeza que casi nadie ve y que todos damos por sentado...
Cada día, cada instante, cada año, la vida es un milagro...

Muchos quisieran pausar la piel, las canas y los ánimos ¿pero como más podríamos atestiguar a Dios el camino de su regalo, no podríamos despedirnos al pleno pasó de la juventud.
Quizá ya no seamos viento que viaja a velocidad mezclado con el aire, ahora somos llamados a ser rocas a permanecer y aún ser labrados por el aire, pero somos llamados a ser fuertes, a tener Temple y calma.
Somos cada día las cosas que no han salido como esperábamos y aún así tenemos ganas de cumplir todos los sueños que creamos.

Cuando estamos solos nadie más nos va a dar la fuerza, somos y siempre seremos nuestros propios creadores y nuestro propio sustento.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Fragmento

Días que sólo quieres soltarte las riendas del alma,
ir dejando impalpables rastros escondidos en las letras que después todos olvidarán,
sacarlo todo en el secreto de la libertad,
hacer poemas basura con corrida letra de extendida verdad.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Del otro lado de la página.

Desde los hondos quebrantos de las paredes austeras de un Solitario cuarto,
llega el impecable alivio de unos certeros ocasos,
brillo de recuerdos ajenos,
suspiros que impregnamos en el silente espacio,
hay un Inmaculado vehículo que blanquea los ojos ya cansados.

Un viaje en espejo y sin boletos,
un viaje tan gratuito como entrañable,
un abrigo sin mantas,
tan cálido como de ensueño.

Verse en las palabras de otros y leer hasta con el último aliento esas intrépidas brumas por donde navega la lectura.

Las montañas quebradas,
los valles enteros,
cielos invitados y poesías por todo el universo,
serás de piedra y sin duda el arte ablandaria cada página de esta historia.

Poesía del alma,
esa que no habita en los estantes,
magia de ojos que se cierran y a la vez se acerca.

Reunión de sutil alegría,
caminos que se cruzan por sobre la lógica y la distancia,
un abrigo el pensar que del otro lado todos en noción llevamos tan llenos los ojos del cielo.

sábado, 10 de agosto de 2019

Fuerza para la caída del sol

Corazón retornado, espíritu certero de una voz serena que no escuchamos...

Quizá si entendiéramos la simplicidad de los lapsos, la temporalidad de la primavera... La majestuosidad de cada paso... Quizá nos amaríamos más, cada giro sería una caricia del tiempo, la fortuna de abrazarnos una vez más...

Todo cambia, todo puede acabar o todo puede empezar... Somos tan frágiles como la naturaleza, tan etéreos y reales como el amor supremo que nos rodea.

Reza por el camino eterno de la vida, todo cuanto somos está lleno de sonrisas y salpicado por lágrimas

Perfecto el respirar, camino de cenizas de mundos para escalar y de pruebas para diseñar de nuevo la vida, fe, espíritu y fuerza que sólo Dios podría brindar.